Planes Hoshin, una mejor forma de visualizarlos!
La matriz X de Hoshin Kanri me da dolor de cabeza.
De verdad: felicito a quien la inventó. Logró crear algo increíblemente compacto y cargado de información. Pero, siendo honestos, no estoy seguro de que sea la forma más fácil de comunicar un plan Hoshin.
Porque seamos prácticos: puntos diminutos en tres zonas de una hoja, con texto que se lee en dos direcciones… no es precisamente una receta para hacerle la vida sencilla a nadie.
De hecho, me dio gusto enterarme —gracias a Katie Anderson— que Toyota no usa la matriz X. Y tiene sentido: si el objetivo es hacer las cosas más fáciles, mejores y más claras para las personas, la matriz X no pasa esa primera prueba.
Mi alternativa: hojas claras… con un problema
Por eso, durante un tiempo usé una serie de hojas de cálculo basadas en una plantilla de Karen Martin. Su formato es excelente para leer los objetivos y proyectos del plan anual sin tener que girar la cabeza como un búho gigante para entenderlo.
Pero apareció un problema real.
Uno de mis clientes no lograba ver con claridad la conexión entre:
-
los objetivos corporativos,
-
los proyectos asociados, y
-
las tareas de cada proyecto.
La relación “vertical” entre esos tres niveles se perdía entre pestañas y hojas. En otras palabras: tenían la información, pero no veían el hilo conductor.
La solución que propuso el cliente (y funcionó muy bien)
Entonces el cliente hizo algo simple y brillante: representó el Hoshin como un organigrama.
Tal cual: el objetivo corporativo arriba, como si fuera el CEO. Y debajo, en cascada:
-
objetivos departamentales,
-
proyectos,
-
tareas principales,
-
fechas de vencimiento,
como si fueran reportes directos.
Incluso agregaron código de colores para marcar tareas críticas y dejar clarísimo qué equipo era responsable de qué.
(Se veía así, con datos confidenciales ocultos.)
¿Resultado?
Ese diagrama se convirtió en uno de los gráficos más usados de toda la empresa.
En las reuniones de revisión de Hoshin, los equipos seguían el progreso con una ventaja enorme: podían ver, sin esfuerzo, cómo su trabajo diario se conectaba con los objetivos corporativos.
Y eso, al final, es lo que debería lograr cualquier despliegue Hoshin: alineación real, no solo documentos bonitos.
Fue una mejora grande frente a las hojas que yo les di al inicio. Pruébalo: puede que también te funcione.



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